El arte y la inteligencia artificial se unieron por la paz: Centro de Ciencia Francisco José de Caldas presentó experiencia inmersiva en Armero

Artes para la paz

En Armero Guayabal, un territorio profundamente marcado por la memoria y la esperanza, el arte y la tecnología se unieron para contar una historia distinta. Durante el lanzamiento del programa presidencial Artes por la Paz, el Centro de Ciencia Francisco José de Caldas de la Universidad de Caldas, presentó un circuito inmersivo que transformó la experiencia de los asistentes en un recorrido sensorial, simbólico y reflexivo sobre el poder del arte para construir paz.

La instalación, diseñada y conceptualizada por el equipo del Centro de Ciencia, propuso cuatro estaciones interactivas —dedicadas a cuatro de las cinco artes del programa: la danza, la escritura creativa, el teatro y los audiovisuales— que, a través de dispositivos tecnológicos, escenarios instalativos y lenguajes digitales, lograron que los visitantes se sumergieran en un viaje emocional y estético. La experiencia fue recorrida, entre otras personas, por la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani Fonrodona, quien destacó la potencia de las propuestas como experiencia de usuario.

El circuito no fue solo una muestra, sino una puesta en escena expandida que conectó la sensibilidad artística con la innovación tecnológica. En la primera estación, dedicada a la escritura creativa, un espacio íntimo evocaba la calidez de un hogar y un teléfono antiguo invitaba al visitante a detenerse y escuchar. Al descolgarlo, se oían las voces de niños y niñas que, desde los procesos formativos del programa, compartían poemas, cartas y relatos que habían escrito y que querían ser escuchados. Esos mismos microrrelatos colgaban del techo y flotaban sobre el espacio, lo que convertía el acto de leer y escuchar en una experiencia sensorial y contemplativa.

La segunda estación propuso una experiencia basada en inteligencia artificial. Una pantalla equipada con una cámara web capturaba la imagen de los visitantes y la procesaba en tiempo real mediante un algoritmo que la reinterpretaba a partir de un prompt artístico. El resultado era una visualización modificada en la que los asistentes aparecían integrados en una composición que evocaba un momento del arte de la historia del mundo.

“Para nosotros es muy importante lograr salir en vivo con este proyecto de inteligencia artificial. Teníamos la apuesta de poner en funcionamiento, en una instalación real con usuarios, este dispositivo que habíamos venido desarrollando. No había sido fácil, porque técnicamente es complejo generar imágenes en tiempo real y reducir el delay del procesamiento, pero lo conseguimos utilizando APIs en línea”, así lo expresó Mateo Quintero, mediador tecnológico del Centro de Ciencia Francisco José de Caldas.

La tercera estación estaba mediada por una plataforma que simulaba la interfaz de Netflix. En la pantalla LED se proyectaban los cortos producidos por jóvenes en los procesos de creación audiovisual. Era una invitación a la comunidad a navegar por las producciones de los beneficiarios del programa.

La danza tuvo su lugar en una instalación que proponía un espejo digital. Frente a una pantalla, los movimientos de los visitantes eran capturados en tiempo real por un sensor Kinect y convertidos en trazos de luz y color. Cada movimiento se proyectaba sobre la superficie luminosa, creando un diálogo entre lo físico y lo virtual.

La propuesta del Centro de Ciencia se concibió desde una premisa clara: la tecnología como medio para generar experiencias de valor y promover la apropiación social del conocimiento.

Con esta participación, el Centro de Ciencia de la Universidad de Caldas reafirmó su compromiso con el diseño de experiencias tecnológicas que no solo comunican conocimiento, sino que lo ponen en movimiento. La ciencia, en este caso, se convirtió en un lenguaje capaz de amplificar las narrativas del arte y ofrecer nuevas formas de interacción y aprendizaje.

“Creo que este proyecto conecta muy bien con la idea de Artes por la Paz y con el propósito nacional de posicionar las artes y la cultura en la vida cotidiana. Esa era justamente la apuesta y se cumplió”, puntualiza el mediador.

Anexo:

-Audio Mediador tecnológico del Centro de Ciencia Francisco José de Caldas, Mateo Quintero